Aquel hombre observa el reloj una y otra vez, esperando el momento oportuno para dar la orden. Eleva su mano izquierda y ejecuta un ademán que todos aceptan como la señal para ponerse de pié.
.-" En este momento comienza el minuto de silencio en memoria de los fallecidos". Anuncia con voz estentórea, casi carente de sentimientos. Seca, metálica.
Mientras. Miro el techo calcáreo, alguna vez blanco y ahora enrarecido por la edad. Trato de ver hacia un cielo que sé cierto sobre este salón. Allá afuera las estrellas deben estar accionando sus destellos; aunque esté haciendo un solazo propio de esta zona tropical.
¿ A cuántos de estos seres que se conmemoran hoy, les habrá tocado brillar como a esas estrellas? . A lo mejor ni ellos mismos se vieron.
Veo alrededor, para convencerme de los presentes. Cuando haya que pedir un minuto de silencio por ellos nopodrán hacerse excepciones entre buenos y malos. Es injustos conmemorar glorias, penas y culpas en un solo acto.
El género humano es un tanto hipócrita cuando se tratan estos asuntos. Los defectos parecen marcharse junto con la ausencia de los difuntos.
.- Este minuto como que se está haciendo largo....¿ ah, Jorge?. Le susurro al vecino de la derecha.
.- " Si apenas comienza....habrán contado solo unos segundos". Apenas me contesta.
Es verdad. En tan poco tiempo caben muchos tiempos. Por eso cada cual vive el suyo. Los segundos cortos o largos dependiendo de a quien recordamos. Dependiendo de como los vivimos.
Ah.....Vivardi...Las Cuatros Estaciones. El silencio me permite tomar del aire unas notas lejanas que inequivocamente son de ese magnífico compositor.
Cuatros estaciones. Cuatro tiempos....Un invierno siempre anhelado por la sedienta tierra y por las hojas que suplican su bendición. Hoy las hojas no tienen ese verde que anuncia su mejor estado.
Primavera....coqueteo entre las maravillas de la naturaleza. Hasta los seres mas simples sienten el florecer.
Otoño..Las hojas que suplicaron la lluvia han cumplido su edad. Les corresponde abandonar el árbol para dar paso a una nueva generación.
Oh...verano. Víspera del próximo invierno. Todos esperando la lluvia. Esperanza que aviva un agradecimiento por decirte hasta luego, y esperar que vuelvas. Bendita música que matizas los instantes.
Ahí está el maestro Arístides. A ese no le deberían conferir un minuto de silencio. No se lo merece. Mal nacido. A cuántos niños nos dió de coscorrones. Será por eso que no se ha muerto, a ver si hace algo que lo redima con la humanidad. Como el verano. Al llegar todos quieren que se vaya; el hasta luego sale sobrando.
Aquí está Lila. Su aroma la delata tras de mi.. La primavera. Tras de ella van los suspiros. Pareciera imperturbable; a pesar del vendaval de miradas que apetecen su presencia. A ella le daría varios minutos. Uno por cada elemento de su tiempo: Su sonrisa, sus cabellos. Esos senos que desbordan la imginación de quienes hemos desgarrado su descote con el pensamiento.
Unos ojos que envuelven, y nos llenan de culpas por no saber leerlos. Sus caderas equinas sustentando el ligero galope de su estampa, y soportando los cargados pensares de quienes añoran caminos para cabalgar ese sueño.
.- Jorge.....Jorge..¿ Ya pasó el minuto?. Vuelvo a susurrar.
.-" Coño chico, si apenas van como Veinte segundos". Me responde con obligado secreto.
Pienso que en Treinta segundos hubieramos rezado el Padre Nuestro. Hubiera sido mas reconfortante para los que oran, y para todo ese gentío que se pretende homenajear.
Yo ya no uso reloj para no perder el tiempo; pero para mi a ese señor se le olvidó que estamos aquí. A lo mejor la corbata termina por afixiarlo y salimos del minuto que también le corresponde.
Pensar que cobra por cada segundo parado allí. Este minuto debería ser gratis. Total no está hablando. ¡ A esta hora cuantos estarán cobrando por guardar silencio!!. Pensar que serán incluidos en silencios como este.
Ahh..., Teresa ....Zorra. ¿ A cuántos amigos habrás engatuzado con la promesa de tu amores? . El bolsa de Jesus te embriaga, y nunca duermes la rasca entre sus brazos. El otoño está en tí; pero no quieres dejar caer las hojas de tu calendario. A Punta de pintorrejos quieres eternizar una primavera ya lejana.
¡¡ Gloria..! El hombre parpadeó. Estúpido mira tu reloj..!! Da tiempo como para escuchar la Quinta Sinfonía.
Cada momento de esa composición no debió ser tan tedioso e inoperante. Creo que los músicos llenan los silencios para no morir.
! Hasta Alirio parece atormnetado con esta espera!! Ya su garganta hubiera despachado el primer trago en poco menos que esto. Las glorias compartidas son poca cosa para los que edificaron la solemnidad. Lo justo sería el silencio individual: Por cada hombre, por cada mujer, por los poetas.
Serían horas silenciosas; pero habría tiempo para filosofar sobre sus actos, sus afanes, las letras. Ah...los borrachos, las prostitutas..¿ Cómo conmemorar su libertad de ser y no estar, a veces estar y no ser?.
.- ¿ Ya ?. Vuelvo a preguntar a mi interlocutor.
.- "Shiiiiiiiisss. Guarda la compostura, que debemos dar ejemplo". Esta vez gesticula lllevando su índice a los labios.
Tiempo somos tus esclavos, y yo quiero ser libre. Jorge se merece su minuto; pero me está poniendo a dudar con tan inusual sobriedad.
A lo mejor anda mas apurado que Yo, y no quiere que le interrumpa esta espera. Puede que ande en algo. ¿ Un libro? ¿ Una noticia? . Lo que se supo hoy no es muy reconfortante. Las palabras son como las notas musicales. Bien combinadas suenan bien; sino son solo ruido.
En las manos del orador de órden un par de hojas de papel le tocan el pensamiento. Debió haber preparado un mejor discurso . Ceder sus instantes para castigar a los que vinieron sería una buena venganza. Nada obligado es bueno.
" Nadie llega tarde al lugar donde le esperan". Al creador de esta verdad no debió tomarle un minuto elaborar la sentencia.
En unos segundos Cristo entregó sus carnes::" Padre...en tus manos encomiendo mi espíritu..." ! Que segundos tan largos padeció aquel hombre..¡ Tan pocos los que se ocupan de reflexionar ese momento tan inspirado.
Bueno este ratico no es un sacrificio. Total , al terminar todo volverá a la normalidad: El himno Nacional, unas palabras y como escribió un poeta:" Ver el cadaver de otro minuto que pasó..."
Cuando termine esto voy a interpelar a Jorge a ver que lo introdujo en este tiempo tan precario de sentimientos y pensamientos.
En aquel cuadro El Libertador no vé el momento de saber a la patria libre. Creo que Michelena imaginó a Bolívar angustiado por una batalla que no llegaba. Ah...Carabobo. ¿ Cuantos minutos guardar por esa gesta tan gloriosa? ,¿ Por la sangre de nuetros heroes tiñiendo de grana al suelo patrio? Los soldados anónimos que ofrendaron sus vidas al fragor de la lucha.
Se deben cambiar las letras que cuelgan en muchos discursos. En cada segundo nace un niño; y a la vez la vida se ausenta de tantos niños.
¿ Cómo se le ocurre a esa señora traer a un niño a estas jornadas tan silentes? En cuanto el chico chille, lloverán sobre ella las culpas, que solo a ella pertenecen. Los niños son almas libres. ¡ Cómo encerrrarlos en un tiempo que solo esclaviza a los adultos!. Absurdo ver a un infante enmudecido por unos preceptos que no entiende. No los siente.
Si me hubiera quedado afuera me deleitaría con el aroma del café y un cigarrillo.. En la esquina los chismes aderezan los vicios: Se tumba el gobierno, se recompone la república y se pierden los minutos.
Estos momentos no hubieran ocurrido.¿ O sí?. Nuestra asistencia no es necesaria para que ocurran los instantes; mas tenemos que asistir para ser actores de los nuestros.
Los personajes de la mesa directiva se ven desnudos haciendo ese papel de estatuas angustiadas por escapar de sus podios. Pobre actuación. Ya veo que no soy el único que aborda sus fantasías en el silencio. ! Ya casi aplauden para salir del trance..!!
A lo mejor no mereceré mi minuto por este comportamiento tan insensible. Pero insisto. Eso de meter a todo el mundo en un solo silencio no conmemora nada. Solo nuestras propias miserias.
Santos y pecadores, generales y soldados, cobardes y valientes, gritos y susurros, sabiduría y estupidez.
.-" Ha concluido el minuto de silencio, señores". Sentencia la voz metálica.
El cuchicheo termina por sepultar una solemnidad que duró lo que duran sesenta segundos: Sesenta instantes de historias que casi nadie recuerda.
.- Epale , Jorge...debemos retirarnos ya terminó..... Le indico emocionado.
.- ´"Por eso pensaba cuál era el apuro que tenías ....Ya va a comenzar el minuto de silencio en el ateneo , y nos corrresponde estar allí...". Me hace una señal para que le acompañe.
Esto es lo peor de los minutos de silencio. No nos dejan descanzar en paz.
FIN
Autor.CK.Galindo
